Cosas de Frikis
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CUENTAME UN CUENTO

¿Es la semana temática de los cuentos?. ¿se me ha vuelto a pasar ir a alguna reunión de la redacción?. Bueno, por si acaso:

Hace mucho, mucho tiempo, en las lejanas tierras del… ¿sur?, bueno, o del norte, depende de donde estés. En fin, el caso es que el monarca Literatio y su consorte Pinturina tuvieron trillizos, lo que planteaba un serio problema de cara a la sucesión.

Los tres principitos se llamaron Tintinfilo, Fanpijama y Mangotaku. Ya desde pequeñitos, los tres hermanos eran muy diferentes, a Tintinfilo lo que más le gustaba era que le untaran el chupete en absenta y le leyeran ensayos griegos antes de dormir; a Fanpijama le encantaba atarse el babero al revés y lanzarse por las ventanas; Mangotaku se pasaba las horas muertas entrenando a sus peluches para torneos clasificatorios de mascotas.

La cosa no mejoró llegada la pubertad, ninguno tenía amigos y cada día actuaban de forma más extraña. A Tintinfilo lo que más le gustaba era pensar en voz alta frotándose la barbilla mientras se hacia pajas mentales. Fanpijama montaba regularmente eventos para aficionados a los pergaminos con iconos, pero no acudía nadie más que él. A veces asistía Mangotaku, pero solo para cantar a grito pelado sus canciones populares favoritas y resultaba insoportable.

“Muy frikis me han salido estos crios”, dijo el rey, a lo que ellos respondieron:

Tintinfilo: Yo no soy friki, soy demasiado complejo para que me entiendas.
Fanpijama: Yo no soy friki, lo que pasa es que vivo en un mundo que me teme y me odia.
Mangotaku: Kame Hame Ha!

Pasaron los años y la cosa fue a peor. Al final el rey optó por nombrar como su heredero a aquel que consiguiera desposarse primero. Fue un desastre:

Tintinfilo se ponía cachondo exclusivamente cuando debatía sobre temas sesudos. Si la conclusión de dichos debates era que sus hermanos eran unos gañanes, mejor que mejor.
Fanpijama empezaba a sentir una extraña atracción por un joven escudero, con quien jugaba a combatir el crimen.
Mangotaku solo se empalmaba en sus clases de costura, donde confeccionaba un sin fin de disfraces basados en sus personajes favoritos de las canciones populares.

Todo parecía perdido, todo apuntaba a que el reino no tendría descendientes. Pero una fría mañana de invierno bajaron de las montañas, procedentes de las tribus bárbaras, tres jinetes a presentar sus respetos al monarca: la Gorda, la Mocha y la Santa Maria.

Fue amor a primera vista. La Gorda, una gran aficionada a los nachos de alce, inició a Fanpijama en los placeres del guacamole, y juntos consiguieron clasificar toda su colección de pergaminos y guardarlos en tripas de cordero free-acid. Sus descendientes fundaron las tribus MarvelZombies y DCfans.

La Mocha mostró a Mangotaku como obtener energía de la vergüenza ajena para alcanzar el éxtasis cantando en público y a grito pelado sus canciones populares favoritas. Finalmente montaron un dúo conocido como Pimpinela, cuya franquicia ha llegado hasta nuestros días. Sus descendientes fundaron las tribus Otakus.

Santa María era bajita, delgada, vestía toda de negro y le encantaba disertar sobre los tratados que trataban el polémico tema “Por qué el dragón cruzo la calzada”. Tintinfilo y ella recorrieron el mundo ejerciendo como tertulianos en las cortes más importantes del planeta. Sus descendientes fundaron las tribus Gafapastas

Moraleja: más vale pájaro en mano y revista guarra en la otra…

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