Cosas de Frikis
El alfa y el omega de los blogs molones

El Tamaño Importa.

Buenas, grupo de lamecandaos. Una vez más, os encontráis antes mis santas palabras. Esperáis ansiosos una iluminación mística a base de consonantes bien engarzadas con vocales, y os lo vuelvo a dar. Con dos cojones.

Como diría House: “Todo el mundo miente”. Y es normal que el mundo mienta, pero a algunas cosas se les nota más el plumero que en otras. Cosas como:

Te quiero.

Estaba así cuando llegue.

De verdad que eres la única mujer en mi vida.

No mama, de verdad que no me drogo.

Chupa, chupa, que ya te aviso.

Son las mentiras más comunes que uno puede llegar a decir/oír. Pero la que de verdad vamos a tratar, la que mueve todo el entramado de este post, es la mentira más famosa de todas… No, no me refiero a la supuesto heterosexualidad de Kimota, sino al tamaño del miembro, del nabo, del trabuco, y de camino, al de los pechos, las tetacas, las mamellas.

En las cadenas autonómicas, y después en la nacional, nos han bombardeado con toda serie de programas sobre sexo, en donde, y sin ningún pudor, se ponían a hablar del tema en cuestión de la forma más dicharachera y divertida posible, intentando quitarle hierro al asunto, para siempre terminar con la misma frase “Chicos, y chicas, no os obsesiones, el tamaño no importa”.

¡Y UNA MIERDA SECA PUESTA DE CHAPA! ¡El tamaño importa! De hecho, ¡El tamaño es lo más importante del mundo!. Cojones, que no es lo mismo un buen chuletón de 2 kilos, a una pechuguita de pollo de 200 gramos. Y no es lo mismo, ser un Rocco Siffredi, que tú vecino el de enfrente, ese que se ducha con la ventana abierta.

Está científicamente demostrado que una persona que mida 2 metros de altura, tendrá el equivalente de Coca-Cola entre las piernas. Y que una persona que mida 165 cm, pues tendrá su equivalente… un clítoris. Claro, siempre tendrás al típico amigo bajito que te hace lo siguiente:


La Teoría de la L

Vamos a ver, que parecemos tontos. Vamos a poneros un ejemplo friki – practico, que si no os quedáis bloqueados. Comparemos a David el Gnomo y Hulk. El enano y el alto. Primero, echemos un vistazo a David y su zona inglinan:

¡Aja! Su tamaño paquetil se reduce el mínimo como un divisor. Porque, las mallas, además de estar cojonudas para montar en zorro, se suponen que deben de marcar el paquetazo como BRUCE! manda. Y ¿Vosotros veis algo ahí? ¡Claro, que no! Porque es pequeño y a los pequeños, eso de tenerla grande, pues no les va, sobre todo porque con su tamaño, si se pusiesen tiesos, les daba una embolia.

Por otro lado tenemos a Hulk. Grande como él sólo. Parco en palabras, pero rápido en endiñar guantazos como ruedas de molino de grandes.

Ahí lo tenemos. Un nardo que podría servir de excavadora gigante en las obras del metro. Como se suele decir: Es como el caballo de espartero, que con la polla abría surcos, y con los cojones apartaba las piedras.

Este no es un caso aislado, ni mucho menos. Allá vamos con otro.

Spiderman, como enano, empollón, Antena parabólica de collejas, y enano, la tiene pequeña como él sólo. Ahí no se ve bulto, ni se ve nada. No me extraña que la buena de Gwen Stacy se suicidara, y MJ le diera largas todo el rato. Donde no hay mata, no hay patata.

Ahora, ¿y Batman?. El señor de la noche, ¿esconde otra bat-arma en los pantalones o es que tiene un tumor que le sobresale por el lado de la pierna? Ni una ni otra. Ese es el secreto de su hombría, de lo que lo hace un dandy, un gigoló, un rompebragas de primera…

En el reino femenino pasa exactamente igual. El tamaño de las mamellas importa. Todos sabemos, que una 90, está bien, pero una 100, está mucho mejor. Pongamos ejemplo práctico, comparemos a dos hermosas muchachas de turgentes pechos:

Por un lado tenemos a la siempre buenísima Felicia Hardy, alias Gata Negra. Nadie puede negar que la muchacha esta como quiere, para ponerse un chalet en Guadalix, o una habitación en mi casa, lo que ella elija. Pero veamos sus mamellas.
Unas turgentes y poderosas razones la avalan, sin duda. Así, a ojo de buen cubero, tendrá una 95 con un buen wonderbra para darle consistencia. No está nada mal, pero que nada mal. Pero como todo en la vida, siempre hay alguien mejor.

POWER GIRL, el paradigma de la perfección femenina. No hace falta ni una ampliación de su zona. Como diría el Tete, “una rubia de tetas gordas”. ¿Los poderes? Eso no importa cuando está dotada de una capacidad pectoral que dejaría en ridículo a cualquier mujer sobre la tierra. Y lo mejor, es que da igual quien la dibuje, esas tetas, son inamovibles.

Y podríamos seguir así con millones de ejemplos, que sólo demostrarían lo que os he dicho durante todo este rato. Que el tamaño, importa, y mucho.

¡Hasta la semana que viene, Frikis!

Nota informativa.

La Radio de CdF prepara su segundo programa. ¿Quieres enviar lo que te salga del ojal? Desde una canción dedicada a tu gato, hasta un poema de amor a Kimota, tienen cabido en este espacio. Ya sabéis, para cualquier cosa: Funebriz@gmail.com.

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