Cosas de Frikis
El alfa y el omega de los blogs molones

El tio que compra tebeitos

Hoy comparto con vosotros las grande palabras de mi primo Billy Shears:

“Las he pasado putas muchas veces.

En el colegio era el raro que iba con la camiseta de naranjito y los calcetines blancos subidos hasta la ingle, conjuntado con unos zapatos negros. Y claro, nunca me cogían para jugar al fútbol, más bien yo me quitaba “no es un calzado apropiado para demostrar mi calidad” que les decía yo mientras me iba a leer lo nuevo de El hombre Araña ( ni Spider-man ni ostias colorás) a una esquinita.

En el instituo era el extraño, y no por la perilla a lo Stephen Extraño que me dejé, sino por preferir ponerme hasta el culo de todo tipo de cosas en casa de unos colegas mientras jugábamos al rol, veíamos una porno, o algunas veces, ambas cosas, mientras el resto de clase se iban a las discoteques de moda a bailar a lo Mecano.

En la Universidad corté orejas y rabos ( tal vez lo de rabos no sea muy apropiado, pero que ligué, amos…) y encima la mayoría de los que por allí pupulaban eran todos como yo, unos apartados por la sociedad, unos tios molones que dedicaban su tiempo libre a leer, a ver cine o aprender un idioma por gusto.

En este momento me dí cuenta de que ya nunca más sería catalogado con un apodo.
Un cojón de los gordos para mí.

Hace dos años empecé a trabajar como dibujante para una empresa publicidad, claro en ese lugar el más raro es un gafapasta con chalequitos de cuando su padre tenía 15 años y unos abalorios muy raros, aparentemente más maricones que los coros de Elton John y muy chulitos (totál, por haberse comprao un Apple que se creen alguien los tíos…).
Claro, que viendo el panorama me dije que nadie me podía decir nada, que yo era el más normal ( y el más hombre, porque no decirlo…)
El caso es que tras una reunión Luisor ( Luis Ortega de toda la vida, pero el cabrón dice que Luisor es más cool y pa mí que ese lo más cool que ha visto ha sido unas alpargatas de esparto rosas) saca orgulloso un ejemplar de Bola Ocho.

He de reconocer que en ese momento dejé mis prejuicios, y le di un voto de confiaza a Luisor, y qué cojones…Luisor molaba como nombre, que aunque yo no sea de esos comics, ver a un tío con aquello me llego.

Los muertos de Luisor.

El caso es que haciendo de adalid de friki me acerqué a su mesa y le digo: ¡Ostiaputa!¿Bola Ocho? ¿Tu lees cómics?.
El caso es que el cabron de Luisor se para, me mira y me dice: Yo no leo comics, estos e una novela gráfica underground. Seguro que tu eres de esos que compra tebeitos.

Eso hizo que mi mente se llenara de recuerdos de todo tipo, la mayoria de niños enfermos dle Vietnam siendo aniquilados en masa, pero como mis años de monaguillo me hicieron mucho daño, puse la otra mejilla.

Eso sí… me he vengado y mucho, de hecho me sigo vengando cada día desde hace mucho tiempo, y digamos que el café con leche al que invitó a Luisor todo los días, no va cobrado con extras.”

Ninguna respuesta to “El tio que compra tebeitos”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: